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Sobre los Medicamentos
(de los medicamentos y la competencia imperfecta)

Por:

Miguel Angel Clare G. R.

González Revilla y Asociados

graclare@sinfo.net

 

A pesar de que la industria farmacéutica, en su totalidad, está ampliamente desarrollada e internacionalizada, sólo algunas compañías pueden darse el lujo de competir en ese mercado, debido -principalmente- a los altos costos de investigación que incurren en la innovación de productos medicinales.

La inversión, en la industria farmacéutica, implica cuatro motivos de preocupación principales, a saber: en primer lugar, el desarrollo de la droga, que incluye los costos incurridos en conducir la investigación del producto; en segundo lugar, la comprobación del producto, que implica el costo de conducir ensayos clínicos requeridos, principalmente por la FDA para asegurar la seguridad y eficacia del producto en los Estados Unidos, estándares que otros países utilizan para la eficacia de un producto; en tercer lugar, la fabricación, que cubre los costos asociados a producir las materias primas de los medicamentos, como las maquinarias de producción y la mano de obra, entre otros; y, por último, la comercialización, que incluye los costos incurridos en la información a los médicos, a los farmacéuticos, y a ejecutivos de compañías que se relacionan con la comercialización de los productos medicinales.

No pretendemos hacer un tratado del funcionamiento del mercado global de los medicamentos, sino queremos demostrar cómo estas políticas globales influyen en el alto costo de productos farmacéuticos en Panamá, consecuencia inequívoca de una competencia imperfecta.

Dentro de las estructuras de competencia, se distinguen dos clases, a saber: la competencia perfecta y la competencia imperfecta.

En una competencia perfecta se presentan una gran cantidad de agentes económicos o vendedores individuales que compiten entre sí, a fin de proveer a los consumidores de un producto o un servicio, de buena calidad a un menor precio.

Uno de los principios fundamentales de la competencia perfecta es que no deben existir barreras legales, financieras o del costo externo para incorporar o para salir del mercado.

Dentro de unos parámetros normales de competencia perfecta, el precio que un vendedor recibe por sus mercancías o servicios, se determina en la base de cuánto están dispuestos los compradores a pagar. Las compañías que ofrecen el mejor producto en el precio bajo son recompensadas por los consumidores.

En contraste a lo anterior, existe la denominada competencia imperfecta, que ocurre cuando un solo vendedor, entiéndase monopolio, o un grupo de los vendedores, entiéndase oligopolio, funcionan principalmente con la fijación unilateral de precios.

A través de este sistema, las compañías son capaces, unilateralmente, de controlar la fuente y el precio de un producto o mantiene la posición dominante del mercado para que no exista un substituto.