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El desplazamiento patrimonial indebido
(nueva caracterización jurídica del pago indebido)

 

5. EL PAGO INDEBIDO Y EL ENRIQUECIMIENTO SIN CAUSA.-

El enriquecimiento injusto9, enriquecimiento ilegítimo10, enriquecimiento indebido11 o enriquecimiento sin causa12 es equiparado al pago indebido teniendo como basamento que aquel concepto implica la inexistencia de fuente a la cual podría atribuirse el crecimiento patrimonial, por lo que tal aumento deviene en indebido.

Los partícipes en consignar al pago indebido circunscrito dentro del enriquecimiento sin causa lo hacen amparándose, precisamente, en los elementos constitutivos de éste; por consiguiente, es menester revisarlos.

Según la doctrina y la jurisprudencia francesas, dos son los elementos del enriquecimiento sin causa: (i) de hecho, conformado por la pérdida o desplazamiento en favor de un patrimonio, de un valor perteneciente a otro patrimonio; y (ii) de derecho, que abarca la no justificación jurídica de tal pérdida o desplazamiento de valor13. Asimismo, autores mexicanos manifiestan que cuatro son los elementos respectivos: (i) el enriquecimiento de una persona, (ii) el empobrecimiento de otra persona, (iii) la relación entre empobrecimiento y enriquecimiento y (iv) la ausencia de causa. En tono similar, el jurisconsulto Manuel Albaladejo indica tres elementos: (i) el incremento patrimonial, (ii) que tal incremento carezca de razón jurídica y (iii) que dicho incremento provoque un correlativo empobrecimiento de otro14.

Sin embargo, los opositores a estas ideas también cuentan con sus argumentos, siendo uno de los más fervientes sustentadores el argentino Guillermo Cabanellas de Torres, quien opina que "... tal enriquecimiento puede producirse, incluso, sin pago alguno y, precisamente, por la omisión del mismo"15. Graficando lo aducido, brinda el siguiente ejemplo: cuando no se remuneran las horas extras laborales, el empleador incurre en enriquecimiento sin causa, pero el empleado no podrá alegar pago indebido ya que no hubo desplazamiento patrimonial.

A pesar de lo dicho por el catedrático civilista Luis Moisset de Espanés (en el sentido que el enriquecimiento sin causa engloba al pago indebido) y por el tratadista Sergio Azúa Reyes (según el cual el enriquecimiento sin causa es el género y el pago indebido es la especie), somos de la opinión que ambas instituciones difieren entre sí, aunque de manera muy mínima (tanto así que suelen confundirse).

Además, en primer lugar, estimamos correcto lo manifestado por el ya citado Guillermo Cabanellas de Torres en la medida que el desplazamiento patrimonial es propio en el pago indebido, mientras que es supletorio en el enriquecimiento sin causa. Y, en segundo término, el enriquecimiento sin causa busca la indemnización, mientras que el pago indebido pretende la restitución, efectos que se deducen del artículo 1954 concordado con el artículo 1267, ambos del Código Civil peruano. Por estas razones, dichos conceptos deben ser tratados en forma separada, más aún cuando ése es el sentir en la legislación comparada para lo cual basta apreciar los ordenamientos jurídicos civiles de Alemania (artículos 821 y 822), Suiza (artículos 62 y 63), Italia (artículos 2033 a 2042) y Venezuela (artículos 1178 a 1184), entre otros.

 

6. EL PAGO INDEBIDO Y LA GESTION DE NEGOCIOS.-

El problema de identificación entre el pago indebido y la gestión de negocios surgió a propósito de una noción doctrinaria, apoyada inmediatamente por la casuística. En efecto, se argumentaba que la gestión de negocios podía devenir en un pago indebido y, para ilustrar ello, los defensores de esta tesis mencionaban el supuesto en que el dueño no indemnice al gestor por su labor realizada; en ese caso, aducían, habrá pago indebido.

Adscribiéndose a esta postura, ciertos textos legislativos antiguos (todavía vigentes) conciben a la gestión de negocios a la par del pago indebido dentro de los cuasi-contratos; tal es el caso, verbigracia, de los Códigos Civiles de Francia (artículos 1235 y 1376 a 1381), España (artículos 1895 a 1901) y Uruguay (artículos 1273 a 1279).

Respecto a la unificación conceptual señalada, estimamos que existe un craso error de apreciación, puesto que la gestión de negocios no se circunscribe dentro del marco del pago indebido, sino más bien dentro del enriquecimiento sin causa, en virtud de que no se ha efectuado desplazamiento patrimonial. Además de esto, el gestor actúa de manera consciente, mientras que en el pago indebido el sujeto actúa por error.

 

7. EL PAGO INDEBIDO Y LOS EFECTOS DE LAS OBLIGACIONES.-

El vigente Código Civil peruano dedica el Libro VI a Las Obligaciones y, dentro de éste, subsume la Sección Segunda titulada Efectos de las Obligaciones que, a su vez, comprende al Título II referente al Pago, abarcando como Capítulo Sétimo al Pago Indebido, el cual engloba desde el artículo 1267 hasta el artículo 1276.

El establecimiento de esta figura al finalizar la regulación genérica del pago se remonta al anterior ordenamiento civil peruano de 1936, cuya Exposición de Motivos señalaba como justificativo la manifiesta afinidad existente entre el "pago indebido" y el "pago normal". En este orden de ideas, lo ubicó en los artículos 1280 a 1286, concluyendo el tratamiento del pago.

Debemos precisar que la expresión "pago indebido" constituye una denominación errónea a todas luces, pero que todavía se encuentra arraigada debido a que son pocos los que se atreven a cuestionar el tradicional nomen juris. Y es errónea en virtud de su palabra inicial: "pago", ya que no se produce ningún pago, en tanto ello supone la pre-existencia de una relación jurídica obligatoria, la cual precisamente no hay.

No obstante, el profesor José Alberto Garrone aduce que "[colocar al pago indebido dentro del Título del pago] es un criterio defendible porque se está, indiscutiblemente, frente a un acto que es subjetivamente un pago..."16. Por nuestra parte, discrepamos de este argumento.

Como última acotación a estas alturas es preciso indicar, siguiendo al jurista Luis Moisset de Espanés, que el nomen juris "pago indebido" proviene del utilizado por el Código Civil argentino en su Sección Primera, Título XVI, Capítulo VIII: "De lo dado en pago de lo que no se debe" (artículos 784 a 798).

 

8. REAL NATURALEZA JURIDICA DEL PAGO INDEBIDO.-

A raíz de las críticas que ha despertado la expresión "pago indebido", emergen nuevas denominaciones jurídicas para ser adjudicadas al instituto sub-examine y todas ellas descartan la posibilidad de emplear la palabra "pago".

En este orden de ideas, el Código Civil de España regula en su Libro Cuarto, Título XVI, Capítulo I, Sección Segunda lo atinente al "cobro de lo indebido". Asimismo, Carlos Cárdenas Quiros (quien fuera nuestro maestro universitario) propone el nombre "desplazamiento patrimonial indebido"17. Y el civilista peruano Luciano Barqui Velaochaga utiliza la frase "atribución patrimonial indebida"18.

Entre estas frases, estimamos que la primera no soluciona la confusión conceptual, puesto que "cobro" supone también que pre-exista una relación jurídica obligatoria, mientras que las dos siguientes sí delinean las características de la figura obligacional, siendo "desplazamiento patrimonial indebido" la que consideramos más acertada porque en ella resalta, precisamente, el "desplazamiento" producido.

Justamente por no ser pago resulta equívoco consignar el concepto estudiado como efecto de las obligaciones, cuando en rigor constituye una fuente de las obligaciones. Ahora bien, esta noción (aunque no ha sido acogida por la doctrina mayoritaria o la legislación extranjera y recién aflora) data de antiguo, puesto que el pago de lo indebido era ya fuente de obligaciones en el Derecho Clásico, lo que sucede es que se discutía su carácter de contractus19.

 

9. COROLARIO.-

Sucintamente, proponemos la siguiente conceptualización del instituto analizado, atendiendo a su real naturaleza jurídica y considerando la denominación que acogemos como correcta: "Desplazamiento patrimonial indebido es el acto de nacimiento unilateral, por el cual se entrega algún bien o cantidad de dinero no debidos, que se realiza de hecho o de derecho y que constituye fuente de las obligaciones, en tanto genera (en principio) derecho a la restitución".

Daniel Echaiz M.

Abogado por la Universidad de Lima, con estudios de post-grado en la Maestría en Derecho de la Empresa de la Pontificia Universidad Católica del Perú, miembro del Ilustre Colegio de Abogados de Lima, miembro del Estudio Echaiz Abogados, asistente de cátedra de Derecho Empresarial en la Maestría en Administración de Negocios y en la Maestría en Tributación y Política Fiscal de la Escuela de Post-Grado de la Universidad de Lima, expositor en eventos académicos y autor de diversos artículos publicados en diarios, revistas especializadas y portales jurídicos, tanto peruanos como extranjeros.

Web: http://derechoempresarial.deamerica.net

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Responsabilidad y Derecho de Autor


9. Denominación utilizada por Emilio Betti y Manuel Albaladejo.

10. Denominación utilizada por Sergio Azúa Reyes.

11. Denominación utilizada por Pedro Flores Polo.

12. Denominación utilizada por Luis María Rezzónico, Guillermo Cabanellas de Torres, Luis Moisset de Espanés, Delia Revoredo Marsano y la doctrina mayoritaria.

13. Azúa Reyes, Sergio. Teoría General de las Obligaciones, citado en nota 6, p. 169.

14. Albaladejo, Manuel. Compendio de Derecho Civil. Barcelona, Librería Bosh, 1981, p. 281.

15. Cabanellas de Torres, Guillermo. Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual. Buenos Aires, Editorial Heliasta, 1982, Tomo VI, p. 43.

16. Garrone, José Alberto. Diccionario Jurídico Abeledo-Perrot. Buenos Aires, Editorial Abeledo-Perrot, 1987, Tomo III, p. 23.

17. Cárdenas Quiros, Carlos. "Modificaciones al Libro de Obligaciones del Código Civil Peruano". En: Thémis. Revista de Derecho. Lima, Facultad de Derecho de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 1994, Segunda Época, Nº 30, p. 147.

18. Barqui Velaochaga, Luciano. "¿Es el Derecho de Obligaciones un Derecho Neutral?". En: Diez Años del Código Civil Peruano. Balances y Perspectivas. Congreso Internacional. Lima, Universidad de Lima, 1995, Tomo II, p. 61.

19. Betti, Emilio. Teoría General de las Obligaciones. Madrid, Editorial Revista de Derecho Privado, 1970, Tomo II, p. 36.