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La Idoneidad de los Testigos y
la Validez del Testamento Abierto en Panamá
Especial referencia al Ordinal 7º del artículo 713 del Código Civil

El Testamento lo define el Código Civil en su artículo 699, de la siguiente forma: "El acto por el cual una persona dispone para después de su muerte de todos sus bienes o de parte de ellos, se llama testamento".

A este acto o negocio jurídico de disposición de bienes para después de la muerte, la Ley le ha dado el carácter de solemne, constituyéndose en un acto estrictamente formal que requiere de unos determinados requisitos que son realmente solemnidades indispensables solemnidades para que pueda tener eficacia jurídica. Así, el artículo 719 del Código Civil expresa textualmente que:

"Será nulo el testamento en cuyo otorgamiento no se hayan observado las formalidades respectivamente establecidas en este título".

Este carácter formalista que la Ley da al testamento, busca, como expresa la jurisprudencia y la doctrina, el dar certidumbre, y garantizar que la declaración testamentaria de voluntad no adolezca de suplantaciones, fraudes y simulaciones.

De allí que el Tribunal Supremo de España, refiriéndose a los artículos 687 y 695 del Código Civil español cuyos correlativos son los artículos 719, 726 y 727 del Código Civil de Panamá, haya puesto de relieve la importancia en el cumplimiento de las formalidades que deben ser observadas, respecto al otorgamiento del Testamento, expresándose en los siguientes términos:

"..dado el carácter esencialmente solemne que el testamento abierto presenta en nuestro ordenamiento jurídico, se hace preciso para que el mismo sea valido y eficaz, que se hayan observado en su otorgamiento cuantas formalidades se establecen al efecto en el Capitulo I, Título III del libro III del Código Civil, según se hace constar expresamente en el artículo 687 de dicho cuerpo legal, al extremo de que el incumplimiento de cualquiera de ellas, provocaría su nulidad, aun cuando no pudiera dudarse racionalmente de que el mismo reflejaba con fidelidad la voluntad del testador"

"Para la validez de todo Testamento, es de absoluta necesidad que se cumplan de manera rigurosa todas las solemnidades esenciales y requisitos establecidos en la normativa contenida en el artículo 695 del Código Civil, que establece los requisitos de orden formal que determinan la validez del testamento abierto, inobservancia de formalidades, que determina, conforme al artículo 687 que el mismo proclama, la nulidad de la disposición testamentaria, así lo tiene dicho esta Sala en sus sentencias de 28 de octubre de 1975 (R.4.747), 27 de septiembre de 1968 (R. 5.153) y 8 de marzo de 1975 (R.986), declaran que el cumplimiento de los requisitos de forma es ineludible, sin que quepa convalidación posterior".

"...resulta de obligada aplicación la reiterada doctrina de esta Sala cuando establece que uno de los dogmas fundamentales de la sucesión mortis causa es el de que la forma constituye un elemento esencial al acto testamentario, el cual para que tenga existencia jurídica y produzca sus efectos propios, ha de ajustarse rigurosamente a las solemnidades establecidas por la Ley; siendo ineludibles estos requisitos de forma y no convalidables posteriormente". (Sentencias del Tribunal Supremo de España del 8 de marzo de 1975, 21 de junio de 1986 y 9 de mayo de 1990, citadas por José Luis Seone Spielgelberg, en el trabajo titulado la Nulidad del Testamento, publicado en los Cuadernos de Derecho Judicial, 1992-1996, Centro de Documentación Judicial, Consejo General del Poder Judicial Madrid España)

Con relación a este tema, el Doctor Rogerio de María Carrillo, ex-profesor de Derecho Civil-Sucesiones en la Universidad de Panamá y actual Magistrado del Tribunal Superior de Menores de Panamá, ha expresado lo siguiente:

"El derecho positivo consagra que la forma es esencial en el acto testamentario, el cual para que tenga existencia jurídica y produzca sus efectos propios, ha de ajustarse rigurosamente a las solemnidades establecidas. Las solemnidades tienen por objeto garantizar la libre manifestación de la voluntad del testador, su segura conservación y prueba". (CARRILLO R., Rogerio de María. DERECHO DE SUCESIONES, Curso: Derecho Civil 510b, Segundo Semestre, Universidad de Panamá, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, 77-78, p.151).

También el Primer Tribunal Superior de Justicia, del Primer Distrito Judicial de Panamá, respecto a la forma y solemnidades de los testamentos, ha expresado lo siguiente:

"En la confección, aprobación y firma del testamento que ha dado origen a la presente litis, se omitieron requisitos que le eran indispensables para su validez, al tenor de lo dispuesto por los artículos 726, 727 y 716 del C.C. y en consecuencia tal acto quedó viciado de nulidad, con arreglo a este otro precepto del citado Código:

"Art. 719: Será nulo el testamento en cuyo otorgamiento no se hayan observado las formalidades respectivamente establecidas en este Título".

Han dicho los Tribunales de España: la omisión de algunas de las formalidades y reglas establecidas para otorgar testamento vició de nulo el acto, siendo errónea y muy peligrosa la teoría de que lo único esencial es que conste la voluntad del testador cuando aparezca convenientemente expresada y ratificada por él. La omisión de las solemnidades que requiere la Ley para la validez de los testamentos no es dable suplirla por los medios ordinarios que sirven para acreditar las de otros otorgamientos". (Jurisprudencia Civil, p. 127).(CARRILLO R., Rogerio de María. DERECHO DE SUCESIONES, Curso: Derecho Civil 510b, Segundo Semestre, Universidad de Panamá, Facultad de Derecho y Ciencias Políticas, 77-78, p.152).

Establecida la importancia que tiene el cumplir estrictamente con las formalidades en cuanto al otorgamiento del Testamento, hagamos referencia específica a la insoslayable participación de los testigos en dicho acto, cuya importancia ha sido puesta de relieve por el jurista JOSE MARIA MANRESA Y NAVARRO, en los siguientes términos:

"En el sistema seguido por casi todas las legislaciones respecto a las formas para el otorgamiento de las disposiciones testamentarias, una de las solemnidades generalmente exigidas consiste en la presencia de cierto número de testigos idóneos que, en unión del Notario o sin él, den autenticidad al acto; y por lo tanto, al establecer las reglas comunes a todas las formas de testamentos, precisaba determinar quienes pueden ser testigos en los mismos, ya que su intervención es un requisito esencial en todos ellos.." (MANRESA Y NAVARRO, José María, COMENTARIOS AL CODIGO CIVIL ESPAÑOL, Tomo V, Instituto Editorial Reus, Centro de Enseñanza y Publicaciones, S.A., Madrid 1951, p. 464)

En Panamá el artículo 726 del Código Civil, establece expresamente lo siguiente:

"Artículo 726. El Testamento abierto deberá ser otorgado ante Notario y tres testigos idóneos que vean y entiendan al testador, y de los cuales, uno, a lo menos, sepa y pueda escribir.

Solo se exceptuarán de esta regla los casos expresamente determinados en este mismo capitulo".