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Protocolo Facultativo a la CEDAW

Por:

Mariblanca Staff Wilson

Rivera, Staff & Asociados

 

 El Protocolo Facultativo a la CEDAW es un mecanismo jurídico, adjunto a la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) que introduce aspectos no contemplados en dicha Convención. El protocolo establece un procedimiento relacionado con el derecho de petición, que podrá ser presentado por personas o grupos de personas de un Estado Parte, que aleguen ser víctimas de una violación por dicho Estado de cualquiera de los derechos consagrados en la Convención.

 Este Protocolo fue aprobado en la 28ª. sesión plenaria de las Naciones Unidas el 6 de octubre de 1999 y el mismo está abierto a la adhesión y a la ratificación por parte de los Estados que ya lo hicieron con la Convención. Se dice que es facultativo porque los Estados no están obligados a ratificarlo, aunque hayan ratificado la Convención.

 ¿Por qué y para qué se necesita un Protocolo Facultativo a la CEDAW? Los argumentos que sustentan la necesidad de este Protocolo Facultativo, se pueden sintetizar en los siguientes:

» 1. Se ha demostrado que los mecanismos internacionales existentes en la actualidad para la implementación de la CEDAW son inadecuados o insuficientes, pues el único mecanismo previsto en la Convención, es el procedimiento de informe establecido en el artículo 18 y por otra parte, el artículo 29 de dicha convención, que establece un procedimiento para que los Estados Partes arbitren disputas relativas a la interpretación o implementación de la Convención en la Corte Internacional de Justicia, es objeto de un número elevado de reservas y por tanto nunca ha sido utilizado.

» 2. La no existencia, en el sistema de Naciones Unidas, de procedimientos específicos para casos individuales o violaciones extensivas sobre derechos humanos de las mujeres con la posibilidad de obtener una reparación de la violación causada; o que posibiliten la revisión de los casos por un órgano especializado independiente, que tome en cuenta en el análisis el enfoque de género y la perspectiva de los derechos humanos de las mujeres.

» 3. A través de un Protocolo Facultativo puede promoverse una implementación más efectiva de la Convención, a través de la ampliación de su interpretación y de la aplicación práctica de ésta. La lectura de la Convención, a partir de un procedimiento de comunicaciones, propiciaría una guía detallada del contenido de las normas establecidas en la Convención y al examinar un caso específico, el Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer estaría en mejor condición de hacer una apreciación más completa de una ley o política nacional en un contexto determinado.

» 4. El proceso de revisión de las comunicaciones podría estimular cambios en la legislación y prácticas nacionales. Aún más, la existencia de un recurso de procedimiento de comunicaciones a nivel internacional, obligaría a los Estados Partes a emprender sus mejores esfuerzos para dar cumplimiento a las obligaciones asumidas en la ratificación de la Convención.

» 5. El Protocolo permite la reparación en casos de comunicaciones individuales. La existencia de recursos internacionales, es particularmente importante para las mujeres porque en general, las leyes nacionales no protegen a las mujeres de violaciones de derechos básicos, como la discriminación de género en el mercado de trabajo o en la legislación laboral y cuando las legislaciones protegen a las mujeres, las discriminaciones de hecho obstaculizan los recursos para solicitar dicha protección.

» 6. Los funcionarios/as encargados de la administración de justicia no tienen por lo general la capacitación necesaria para cumplir sus obligaciones en relación con la violación de los derechos humanos, ya que no toman en cuenta la perspectiva de género y los obstáculos que las mujeres deben enfrentar para demandar reparaciones a esas violaciones.

» 7. El Protocolo Facultativo permite crear una mayor conciencia pública sobre las garantías internacionales a los derechos humanos de las mujeres, así como una mayor atención a la Convención por parte de personas, grupos y organizaciones no gubernamentales de mujeres.

 Los argumentos anteriores son más que suficientes para que las mujeres y los movimientos de mujeres, aunemos esfuerzos para llevar adelante no sólo una amplia campaña de divulgación y capacitación a las organizaciones de mujeres sobre la importancia del Protocolo Facultativo a la CEDAW, sino además para promover ante la Asamblea Legislativa, la pronta ratificación de dicho protocolo y la conformación de un Comité o Unidad Coordinadora que le de seguimiento al cumplimiento del Protocolo, en base a las denuncias presentadas.

 La República de Panamá es signataria de este Protocolo Facultativo, pero el mismo tiene que ser ratificado a la mayor brevedad posible. Esta, es una batalla más que exige el compromiso y el concurso de las mujeres panameñas, a nivel individual y desde las organizaciones civiles, ya que la ratificación de este instrumento jurídico internacional, representa un paso más hacia el logro de la equidad y la igualdad de derechos y oportunidades.

Mariblanca Staff Wilson

Abogada, ExMagistrada de la Corte Suprema de Justicia, ExDirectora General del Registro Público, Defensora de los derechos de la mujer

Responsabilidad y Derecho de Autor