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El proceso ejecutivo laboral (cont.)

 

n Legislación vigente en materia de procesos ejecutivos laborales

A continuación, transcribimos y analizamos las disposiciones que regulan el proceso ejecutivo en la legislación laboral vigente:

El proceso ejecutivo laboral está reglamentado en el Título XI del Código de Trabajo, conteniendo el Capítulo I, artículos 994 al 1000 inclusive, las normas generales de procedimiento, a saber:

    Artículo 994.- Es exigible por la vía ejecutiva el cumplimiento de toda obligación originada en una relación de trabajo, cuando dicha obligación conste:
    1.En acto o documento que provenga del deudor o de un causante, y que fuere reconocido o aceptado;
    2.En acto o documento suscrito por el deudor o causante ante cualquier autoridad administrativa o judicial de trabajo o ante cualquier funcionario público, trátese de documento original o de copia autenticada;
    3. En acto o documento que contenga una decisión judicial o arbitral ejecutoriada, o que emane de cualquier otra autoridad competente".

Este último numeral, guarda estrecha analogía con los tres primeros numerales del artículo 1639 del Código Judicial.

Por su parte, el artículo 995 del Código de Trabajo, constituye una disposición de incuestionable importancia, en beneficio del trabajador/a, al establecer textualmente:

    "Artículo 995.- Recibida la demanda, el Juez resolverá si el título presta mérito ejecutivo y en el mismo auto negará o librará el mandamiento. En este último caso, en el mismo auto y previa denuncia de bienes, decretará inmediatamente el embargo de bienes suficientes para asegurar el pago de lo debido y las costas".

En síntesis, la disposición transcrita consagra la obligación del juzgador de decretar en forma inmediata, posterior a que libre el mandamiento ejecutivo, el embargo de bienes suficientes (del empleador/a demandado/a) para asegurar el pago de lo debido al/a trabajador/a y las respectivas costas. Esta actuación debe darse, inclusive, sin haber escuchado al demandado/a, lo cual es correcto, toda vez que enterado éste/a de la solicitud del trabajador/a sin que haya mediado la orden de embargo, procedería lógicamente a transponer o enajenar el patrimonio que garantizaría los resultados de la demanda del trabajador/a, resultando ilusorios los efectos de la misma.

El artículo 996 del Código de Trabajo, por su parte dispone:

    "El auto que libre mandamiento de pago por la vía ejecutiva no es apelable. La parte ejecutada podrá introducir excepciones, con arreglo a lo dispuesto en este Título".

La norma transcrita es de suma trascendencia, por cuanto hace inapelable el auto que libre mandamiento de pago por la vía ejecutiva y contra el mismo sólo es viable excepcionar. Esta disposición está orientada a evitar la posibilidad de dilatar el proceso laboral con la interposición de recursos cuyos fallos, generalmente demoran largos períodos y que por la especial circunstancia de inferioridad económica del trabajador/a, con respecto del/a empleador/a, a la que ya nos referimos anteriormente, lleva al trabajador/a a realizar transacciones o arreglos que generalmente le perjudican en sus derechos.

Por otro lado, el artículo 997 del Código de Trabajo, establece:

    "El auto que niegue la ejecución es apelable. En este caso, el Tribunal Superior fijará en lista el proceso por el término de tres días. El superior resolverá sobre las pretensiones ejecutiva, y, en caso de proceder, librará él mismo mandamiento de pago y sin más trámites lo devolverá al Juzgado de origen para su notificación".

A diferencia de la disposición anterior, el artículo 997 sí establece la apelabilidad del auto que niegue la ejecución; es decir, contiene una regla en beneficio del trabajador/a. La razón es obvia, por lo que hemos expuesto en párrafos precedentes.