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El proceso ejecutivo laboral (cont.)

 

n 1. Concepto

Se puede definir el proceso ejecutivo laboral, como un proceso especial, cuyo objetivo principal es obtener, por vía de apremio, el cumplimiento forzoso de una obligación derivada de una relación laboral.

n 2. Características

    a. Es un proceso especial, diferente al ordinario y a los otros proceso especiales, ya que se limita a ejecutar los derechos, mediante medios compulsivos;

    b. Es un proceso sumario, ya que la ley ordena que sus trámites sean breves, debido a su propia naturaleza, puesto que el derecho ya consta previamente constituido en un título ejecutivo;

    c. El proceso ejecutivo laboral no se inicia como contradictorio, pues su finalidad es ejecutar forzosamente derechos ya reconocidos;

    d. El proceso ejecutivo laboral emplea la vía del apremio, mediante medios compulsivos, como el embargo y remate de los bienes del deudor/a o ejecutado/a;

    e. Se caracteriza porque los derechos constan en un título que hace plena prueba por sí mismo, siendo éste (el título) la base del proceso;

    f. El título ejecutivo laboral se funda en la ley. Las partes no pueden reconocer eficacia por anticipado a un documento que carezca de los requisitos legales;

    g. El auto que decide un juicio ejecutivo laboral no admite recurso alguno ni proceso aparte de invalidación; sólo admite impugnación por la vía de excepciones, de conformidad con lo que establece el artículo 996 del Código de Trabajo.

n 3. Tramitación

El proceso ejecutivo laboral tiene una tramitación bastante sencilla. En cuanto a los requisitos para que proceda la demanda ejecutiva tenemos: los comunes a toda demanda y los especiales del proceso ejecutivo, esto es, los que se refieren específicamente a la naturaleza de la obligación que se demanda y a la existencia imprescindible de un título ejecutivo y su condición de prestar mérito ejecutivo.

Las partes en el proceso ejecutivo laboral son:

    a). El demandante o acreedor a quien se le conoce con el nombre de EJECUTANTE;

    b). El demandado o deudor a quien se conoce con el nombre de EJECUTADO.

El proceso ejecutivo laboral está regulado de los artículos 994 al 1015 del Código de Trabajo. Para que la demanda proceda contra una determinada persona o empleador/a, se requiere tener un título, del cual surja una obligación originada en una relación de trabajo y que la misma se encuentre vencida, exigible y líquida o susceptible de liquidación. La demanda ejecutiva debe ir acompañada del título, que es la prueba de la existencia del derecho que se pretende hacer efectivo.

Existen dos clases de título ejecutivo, a saber:

    a). JUDICIAL: esto es, una sentencia debidamente ejecutoriada;

    b). EXTRAJUDICIAL: es decir, el reconocimiento del empleador/a, en una diligencia ante la autoridad de trabajo, respecto a determinada obligación laboral para con un trabajador/a.